Campos de margaritas.
Nos dicen que tenemos que elegir a esa persona que nos acompañará en la vida y de quién nos vamos a enamorar y como un inmenso campo de margaritas vamos en ese eterno si..no...si no...Sigmun Freud decía que por el contrario ya la tenemos elegida en el interior de nuestra mente y corazón, solo es el azar quién nos la pone delante y el tema es darnos cuenta si no estamos entretenidos en otras cosas. Ahora con el tiempo podría asegurar que no es sólo una, que después de esa primera impresión siempre física descubrimos esa "sintonía", a mí me ha ocurrido en un viaje en tren sabiendo que unas horas más tarde estábamos destinados a separarnos, pero nos escribimos de tarde en tarde manteniendo una conexión especial, incluso me pasa con personas a las que no he visto jamás pero en sus escritos "se siente" esa misma conexión....es un "como decíamos ayer" de Fray Luis de León. No hay que buscar sino dejar llegar y saborear o disfrutar ese trayecto, esos días o años ya sea dentro de una amistad o algo más. Es vivir esa emoción de haber encontrado y conectado con esa persona que tiene esa pieza de tu puzzle que te completa. Recuerdo a mi madre con un trocito de tela en búsqueda de una bobina de hilo de igual o parecido color para hacer un vestido, siempre era difícil encontrar el mismo color pero al final se decidía por el más parecido, así vamos todos en la vida buscando lo más parecido al retalito de nuestro corazón. Existe no te preocupes.



Comentarios
Publicar un comentario