Vendedor de sueños.


 Hay dos maneras de estar a solas, en el mar o con un libro en las manos, de las dos maneras se viven fabulosas aventuras, amoríos que te llevan de cielo al infierno de ida o vuelta en solo unos minutos. Intrigas, asesinos, espías, fantasmas, caricias que avanzan por tu pierna como un pajarillo tembloroso hasta meterse entre tus muslos ardientes. Qué es un libro sino un sueño por vivir, por eso me gustó la definición leída en algún lugar sobre la profesión de librero, vendedor de sueños, magnífico y acertado nombre para este señor que me hablas sobre este o aquel tomó que le acaba de llegar, particularmente yo paso mis dedos por el libro y ellos me susurran sobre lo que trata dentro suya. Septiembre es un mes maravilloso, cálido, fresco con noches estrelladas, se puede tomar el sol sin sombrilla, se acuesta uno un poco antes y se duerme con sábana y colcha solo o mejor acompañado siempre de una señora de piel morena. El sol se ha ido desplazando cada tarde un trozo a lo largo del horizonte y en pocos días se hundirá en el mar justo frente a la terraza donde tomo café cada tarde con mi libro en las manos, un nuevo sueño.

Comentarios

Entradas populares