Siempre.


 Unas veces era yo quien descorría los visillos un rato después de hacer el amor un par de horas, otras era ella porque las fuerzas cambiaban de uno a otro según las iniciativas. A lo largo de mucho tiempo nos confesamos que con nadie habíamos sentido lo mismo ni física ni sentimentalmente, que nos habíamos sentido amados hasta el final de lo que se puede sentir. Que nos querríamos siempre. Hoy no podemos afirmar ni ella ni yo esas mismas palabras, posiblemente otras personas nos hicieron sentir otras cosas, ni más o menos, distinto solo eso, pero tras largos años desde entonces existe un no sé qué que no hemos olvidado ni ella ni yo. Nos seguimos hablando, pensando, felicitando en cada fecha señalada para ambos, en cada aniversario de cierto día, lugar o noche. Solo tenemos que enviar una palabra, un emoticón o aún menos, tres puntos solo. Tres palabras que ella y yo sabemos su significado. Siempre es siempre nos dijimos un día y muchos años después sigue siendo cierto. Un trozo de mi tiene dueña, siempre. 

Comentarios

Entradas populares