El famoso tren.
Te ha pasado lo de estar frente a esa persona que sabes que es la correcta para tu vida pero no es el momento para caminar juntos hacia el futuro. Estamos abocados a la suerte para poder vivir con la persona correcta o conformarnos con alguien parecido o que cumple parte de tus expectativas. Depende de tus sueños, de tus realidades y del momento. Porque pasados los años te habrá pasado de encontrarte al muchachote rubio para comérselo convertido en un Trump por la pelambrera o a la Scarlet transformada en tu suegra. La vida la vemos a través de instantes, sacando conclusiones de que si con éste o ésta nos hubiera ido de muerte. Lo de las asignaturas pendientes es una trampa, porque ellos, ellas y nosotros vamos transformándonos con los años y las vivencias tras las cuales seremos unos seres agradables, risueños o unos carcamales insoportables. El tren de la vida tiene mil apeaderos en los que una vez decidimos subir, bajar o quedarnos, cuestión de suerte nada más.



Comentarios
Publicar un comentario