Ghosting.
Los chinos no se dieron cuenta, lo normal, son muchos chinos, pero es que en su aplicación de Tik Tok hay millones y millones de otros que no son chinos. El caso que a mí nunca me dió por entrar así que nadie me echa de menos. En Instagram tenía pocos seguidores quizás alguien de la familia, en Facebook tuve más porque durante un tiempo ocupé un puesto en un Club deportivo, del que me dimiti por lo que a partir de ese día dejé de aparecer. Me queda este blog pero escribo con seudónimo, un espacio que existe desde hace muchos años, demasiado personal o mejor demasiado explícito, por lo cual lo seguían bastantes personas de varios continentes. Lo eliminé un buen día aunque me arrepenti, decidí pues darle otra oportunidad con algunos cambios. El caso es que antes me descargué lo escrito todos esos años y tras un relectura me di cuenta que repetía una y otra vez reflexiones, historias, experiencias, sobre vivencias propias. Lo de repetir una y otra vez sucede por tenerle cariño a una piedra en particular. Ahora en este resumo varias cosas vividas en una sola entrada. No sé, creo que los hombres estamos aprisionado en un arquetipo, lo de matar dragones y salvar princesas, a vosotras lo de crear príncipes azules que os salven de dragones, nadie te cuenta lo de príncipes maltratadores más parecidos a dragones o princesas tóxicas auténticas carceleras. Lo mejor de la edad es necesitar cada vez menos de que te valide nadie, ni que pongan comentarios, likes o lo que sea te basta una sonrisa, una mirada desde lo más profundo, aún descubro niñas, jovencitas, adolescentes, señoras hechas y derechas además de peligrosas en solo un destello de sus ojos. Lo único que denota el tiempo es ese señor que me mira recién levantado con los pelos tiesos, a ese procuro no hacerle caso, me gusta más ese que me mira en las retinas de esas mujeres, soy el que soy y el que fui. Capaz de alguna proeza amatoria si firmáramos antes una declaración de paz y no beligerancia tras la despedida consiguiente. En resumen leo libros de papel , oigo música grabadas en vinilo, veo exposiciones de cuadros, abrazos señoras de carne y seda. Por ejemplo hoy a mí monitora le he preguntado si tiene aparte de su marido algo que hacer la tarde del 14 de febrero, día más o día menos. Ver su reacción ha merecido la pena, nada que ver con eso de las redes, sorpresa, incredulidad y halago, no hay emojis que lo simplifique. Piel con piel siempre.



Comentarios
Publicar un comentario