Anónimos.
No sé si me cuesta más trabajo contestarle al fanático español que en Sevilla miles y miles de nosotros nos vestimos así un día al año para salir varias horas detrás de un "paso" que es algo así como un gran cajón de madera tallada encima del cual se colocan figuras también talladas y vestidas que simulan escenas de la pasión y muerte de Jesús. El cortejo dura desde siete a catorce horas según lo lejos que este la parroquia de origen porque todas deben ir a la catedral mayor. Durante esas horas no podemos hablar, somos absolutamente iguales de manera que no se nos debe conocer, tampoco nos podemos ir salvo enfermedad. Esperamos que verdadera pasión este día y yo este año cumplire cincuenta y seis saliendo de nazareno, que no de penitente como dicen en otros sitios. Porque hacemos esto, pues porque nos gusta, nos emociona, nos identificamos con ese Jesús que va delante y con su madre que cierra el cortejo. Que si somos creyentes, cristianos y católicos, pues sí y no. Estás hermandades que es como se llama este fenómeno asociativo nacen en el siglo XIV y tuvo su auge en el XVIII, aunque se siguen formando nuevas hermandades aún hoy. El sevillano de entonces era muy religioso, más que hoy en día y su necesidad la encontraba en su hermandad. Cada hermandad cubría las necesidades de sus miembros, casi todos sus integrantes eran de un gremio como : sastres, marineros, carpinteros, notarios, plateros etc. La hermandad daba los títulos que les permitía trabajar, también tenía su propio hospital y su bolsa de caridad. Y la iglesia oficial donde aparece, pues poco y muy vigilada por la hermandad, por ejemplo no tenía poder sobre ella ni sobre el dinero, solo sobre los actos oficiales. Para darle un digamos pescozón a los curas y obispos se ponían está ropa que era idéntica a los castigados por la Inquisición. Hoy en día las iglesias que tienen una hermandad dentro son las más visitadas, las más vivas, la que más acciones realizan en la ciudad como asilos, hospitales, consultas médicas para enfermedades raras, becas de estudios etc y todo ello sufragado por los que se visten estos días con estos capirotes y túnicas tal como vestían a los condenados como fue Jesús. Y si alguien nos pregunta que si tenemos algo que ver con el Kukuxklan pues le diré que tenemos el copyright trescientos años antes.



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