El valor de las personas.
Sin lugar a dudas nos encanta que alguien se enamore de nosotros, que le brillen los ojos al mirarnos, que nos digan lo buenorro que estamos , la cara de inteligente, que tenemos un porte como James Bond y que estamos desaprovechados, que nuestra pareja no nos valora ni nos cuida a pesar de ser un diamante en bruto. En fin que ésta forma de ligar es más vieja que el mundo, pero el caso es que hace un efecto bestial. Después de diez años de matrimonio y dos críos insoportables la mitad delos encantos que teníamos al comienzo han ido desvaneciendose por la rutina, necesitamos volver a oír lo maravillosos que seguimos siendo y no es que nos falten espejos para vernos, es que dependemos de los demás para eso. Nos enamoramos de lo que nos dicen de nosotros, esperamos la aprobación. Lo curioso es que solo tendríamos que mirar nuestro currículum profesional, ver nuestra figura en un espejo o varias fotos y compararnos con el resto de hombres o mujeres de esta edad y si acaso preguntárselo a un par de amigos fieles. El valor lo merecemos por nuestro trabajo, por nuestros valores humanos, están y estarán ahí siempre. Cuando ahora observo a una mujer no la analizo ni me importan sus méritos, miro para empezar su cuerpo, completo y parte a parte, si me agrada me pensaré hablarle, si lo hago iré paso a paso, quizás esprinte una tarde o noche, pero no me comeré el coco ni me lo comerán a mi. Seguro que encontraremos gustos comunes o como consumir juntos el tiempo. El amor es como los paquetes de Amazon, llegará sin duda un día de estos.



Comentarios
Publicar un comentario