En el silencio azul...
Cae lentamente la tarde, el sol se marchó por el horizonte como cuando el actor principal marcha por un lado del escenario dejándonos en silencio a la espera de la próxima escena. Al fondo aún queda el reflejo dorado tirando ya a carmesí rodeado de un azul intenso. Tan solo hay un punto brillante, venus se adueña de todo el firmamento sin dejarse robar su protagonismo como cualquier mujer, en este caso Diosa. Algunos niños y algún adulto que no sabe de qué va esto de contemplarse la belleza de lo natural siguen dando la lata. Mucha gente cuando tiene o debe callar se ponen nerviosos porque tienen la mente vacía o son incapaces de imaginar. Recuerdo mi primer relato con catorce años mirando el atardecer desde este mismo lugar, lo típico de chico añora a una chica que no conoce y no sabe si algún día conocerá. Esta tarde aquí sentado en un banco miro al mismo punto del horizonte, ha cambiado el paseo, la balaustrada y hasta este banco es nuevo, el viejo soy yo con más de tres cuartos de mi vida gastada, tan solo acompañado de este silencio que por cierto me encanta, un silencio de color azul como el cielo que se extiende a todo lo largo del horizonte



Comentarios
Publicar un comentario