Estudias o trabajas.
Menos mal que se me pasó el arroz y cada vez que una imponente morena entra en mi campo de visión tan solo la observo admirativamente pero con disimulo. Me planteaba la otra tarde como al hilo de los tiempos y costumbres que se imponen, como me hubiera ido con las mujeres que he conocido literal y biblicamente hablando. Cómo accedería yo a una chica para saber su nombre para empezar y luego intentar saber lo mínimo para que fuéramos amigos, amantes o participante de asuntos de cama. Luego pensé que porqué yo. Porqué no ella la que tomara la iniciativa. Supongo que en el amplio abanico social habrá mujeres más avanzadas que otras en cuanto al feminismo, pero como digo recordaba y repasaba caras, cuerpos, años, detalles , lugares, despertares a su lado....yo hoy me perdería como una chiva en un garaje. Por ejemplo nada más actual que un grupo que terminan de comer juntos y al final cada uno pide su cuenta o pagan con su tarjeta lo que le toca exactamente. Muy pulcro y democrático, pero y la propina? , todos se levantan como si se estuvieran meando vivos y yo suelto unos euros en la bandeja porqué me da grima. Antes y aun ahora entre mis amigos que tienen mi edad, nos miramos y acordamos la propina, abrimos las carteras y usamos billetes....que antigualla dios mio, llevamos dinero. No me acostumbro repito pero por otro lado es un alivio y ahora si una señora se pone en plan cargante sencillamente paso, nada de buenas palabras, que la aguante su conyugue. Y si hay que pagar salgo con eso de ...te mando un bizum. Que alivio,



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