El cielo en cuentagotas.
De pronto alguien ha encontrado la piedra filosofal, resulta que los hombres tenemos la culpa de otra cosa más. Una terapeuta afirma que somos unos retrógrados porque no nos dejamos trastear por el trasero, digitalmente. Que nos estamos perdiendo el cielo con todas sus estrellas, es decir ya no solo tenemos la culpa que ellas no tengan orgasmos es porque somos unos obsesos penetradores a piñón fijo y todo esto se arregla con un susto según ella cuando de pronto sientas que te llevan a Cuenca sin previo aviso. Meto en el mismo saco no crean a los miles de devoradores masculinos de porno con el dale que te pego con lo del "chiquito" nombre que con mucho salero conocen en países sudamericanos al ano. Falta de información teníamos todos hace muchos años, pero ahora será él o la que quiera intentarlo por el chiquito como parece que es ya casi exigible. Recuerdo una anécdota de hace años cuando hacíamos un reconocimiento médico a las chicas de una Madam famosa en la ciudad, ella se quejaba que la mayoría de los hombres llegaban con un maletín con abalorios para ellos, mire usted doctor casi nadie viene ya a lo de antes, ahora traen chismes para meterse por allí o por aquí, se disfrazan, aúllan mientras les pegan, donde vamos a llevar, ya cobramos por escenas. Pocos se han planteado que lo del sexo como la cocina, la música, la elegancia no es común en el ser humano. Tener cinco dedos en la mano no te convierte en un seguro premio Nobel de literatura. Los hombres a la chita callando hablamos entre nosotros y estamos en pleno proceso de deconstrucción de nuestro papel en la sociedad, en la familia o la pareja. Nos contaron un cuento chino es verdad, un cuento chino de varios miles de años, miles de años en los que nadie supo eso de los orgasmos. La humanidad busco un medio de salir adelante, de comer y no morirte a las primeras de cambio, la gente solo pretendía sobrevivir a través de sus hijos. Hoy andamos a caballo de algo que se desvanece a otra sociedad que se está construyendo con otros mimbres. Con toda seguridad seguirán existiendo los mismos y las mismas torpes en lo del sexo, como en la música o en la investigación espacial, posiblemente muchos y muchas sean felices con sus niños e hipoteca, posiblemente muchos y muchas decidan ser presidente de alguna empresa aunque para ello tenga que estar solo o solo en su vida, posiblemente seamos listos y renunciemos a que nos digan lo que tenemos que hacer, recuerdo mi primer beso con el truco de "me prestas el chicle" recuerdo que casi me desmayo al sentir aquel roce de sus labios. Prefiero elegir lo que quiero yo y no lo que una señora con cara de estar más sola que la una diga que lo que nos hace falta es que me metan un dedo en el chiquito.
Y que tiene que ver Ava Gadner en todo esto, pues con estas señoras soñaba yo, con esas miradas, con esa sonrisa, soñaba que lo primero que me ocurriría sería enamorame, gracias a Dios sucedió y cada beso fue como tener el cielo con un cuentagotas.



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