Lo que nos falta.


Me cogió la manga del albornoz y le dio una vuelta para ajustarla a mi muñeca, fue ese gesto femenino de colocar las cosas en su lugar. Podías cortarla o hacer un dobladillo si es que sabes coser. Da la casualidad que sé hacerlo dije. Respuesta acertada decían sus ojos y su boca. Cada mañana pasa lista y cuando llega a mi nombre sonríe al mirarme. Es una mirada de esas que vienen desde el fondo de tu mente. Te ha pasado algo guna vez mirar a otra persona por primera vez sientes que existe una conexión, es posible lo de unas vidas anteriores me pregunto. Creo que estamos conectados a distintas personas y suena en tu interior como un timbre cuando las miras y te devuelven la mirada envuelta en una sonrisa. Personas que te hacen sentir bien de lejos y de corta distancia, porque si, sin nada más. Simplemente rellenan huecos en tu alma.

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