Chapines rojos.
Por supuesto no se parecen en nada a la Dorothy Gale del Mago de Oz, pero llevan sus zapatos rojos, mejor con tacón. Tampoco son brujas (del todo) porque no he conocido mujer que no tengan algo de brujas, puede que del este o del oeste no se muy bien. Lo de bruja ocurre cuando les invaden su terreno o molestan a su presa (novio-marido-pareja) porque todas las que he conocido incluso bíblicamente hablando llega el momento que nos consideran suyos. Nos miman, aman, cuidan, protegen e incluso ponen manos a la obra en modificarnos, sobretodo las que van de Dorothy, las brujas no se paran ni pierden su tiempo, nos admiten como somos y cuando nos perdonan la vida un instante antes de acabar con nosotros entonces....entonces nosotros somos los que las mimamos, amamos sin querer que dejen ni un segundo de ser brujas. Los zapatos rojos de tacón altos las señalan como peligrosas, nada de medio tacón, falda sin abertura o cuello alto, eso es para misa de diez. Para antesala del infierno escote amplio y falda abierta hasta muy arriba del muslo, más o menos donde deja de ser muslo. Los labios rojos diciendo cómeme (los seis) y la sonrisa (las dos) amplia y acogedora. Toda bruja mejor con su diablo.



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