
Si tuviera que elegir la mejor película de mi vida podría quedarme con tres y una de ellas sería Casablanca. Primero por ella que es bellísima y segundo porque hubiera querido ser él como prototipo. Esa mezcla de debilidad y fuerza, de amor en silencio. Es como debe comportarse un hombre según me enseñaron en mi familia, en la calle, en el cine y en la vida de mi pais. Un hombre en el que podías ser un sinvergüenza pero íntegro con las cosas claras, sabiendo ser ese personaje en cada situación que como se espera de un hombre. Para mí Humphrey era el tipo de hombre a imitar, refiriéndome a sus personajes, serio, taciturno, íntegro, pero cuando miraba a la mujer se le inundaba los ojos de admiracion. Pero que decir de las caras de ellas, arrebujadas en su hombro, suspirando por su atención, que ella con su arte, inteligencia y belleza provocaba. Hoy he guardado en mi ropero a ese modelo porque se ha puesto en todas las mentes como algo que hay que enterrar. Me pregunto cual es el modelo que ahora deberíamos seguir, porque no hay uno sino mil, para empezar esperemos que alguien con inteligencia diga lo que es ser hombre hoy.
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