Aromas.


 El amor tiene diferentes aromas, el de mujer es uno de ellos, no se a que huele un ángel pero debe ser a ese olor más o menos, suena a poético cogido por los pelos, pero no encuentro otro simil. La estaba mirando ella giró la cabeza y miro dentro de mi, desplegó una sonrisa de asombro ala vez que divertida. Me había pillado besándola en mi imaginación, pero adelantó la barbilla como diciendo "a ver si te atreves" pues no, no me atreví, porque no se si debería continuar con esto en el mundo irreal o probar si existe algo más en sus ojos. Aunque ya no son sólo sus ojos, delicadamente nos hemos tocado,el antebrazo, el codo, un roce de los dedos suyos con los míos, esa danza sutil de los inicios de un enamoramiento. Es curioso como los dolores extraen de la mente tantos recuerdos, el melocotonero de la casa de mi bisabuela, los jazmines que mi madre colocaba en un plato cada tarde a la vuelta del paseo, el cabello de mi primer amor, el embriagador olor de unas sabanas donde hicimos el amor minutos antes. Sueño un instante mientras nado en su mirada, me tiraría de cabeza dentro porque en algún lugar dentro de mi guardo algo de ilusión. Como sería vivir de nuevo aunque fuera solo una tarde o una noche, amanecer al lado de ella. Luego llegan otros recuerdos de lo que sucede después. Que efímero es todo, encuentras un paraíso que se deshace como la niebla con los primeros rayos de sol, pero la vida es eso, como dije otro día la felicidad es una suma de ratos con una o varias personas. Siento su mano cerca de la mía, se acelera mi corazón como hace años, la miro de nuevo y su cara ha cambiado, tiene un brillo especial, también sus labios ahora rojos. Te he traído un café, podía añadir que como todo este mes, ella ya lo sabe, es como mover ficha en este juego eterno, espera mi segundo movimiento. Hoy se ha puesto perfume antes de venir, creo que ha movido ella también su ficha. 

Comentarios

Entradas populares