Tensión sexual no resuelta.


 Los guionistas de las series televisivas manejan esta situación a las mil maravillas así se las apañan durante dos o tres temporadas para que los dos protagonistas lo mismo se acercan que se separan, parece que están a punto de besarse que se pronto alargan sus facciones y se pelean con furia. Como dos imanes que acercan uno al otro el mismo polo se rechazan con la misma intensidad que si le damos la vuelta a uno de ellos se buscarán uno al otro uniéndose con su fuerza magnética. Solo soy actor de mis propios dramas, la mayoría de las veces comedias gracias a Dios, pero sé eso de la tensión sexual y para abreviar sigue sin resolverse hasta hoy. Lo cierto es que me lo apunto como mi gran fracaso, porque estuvimos a solo un par de centímetros para aquel beso . Que fue lo que hizo que no hubiera beso, pues miedo simplemente, no mío, fue un error de cálculo suyo, quiso estirar la cuerda un poco más y la pasión como las válvulas de las ollas a presión aguantan hasta un punto que una vez sobrepasado deja salir el vapor y allí acabo todo. Lo curioso fue a partir de ese día nos encontramos por la calle y el vapor aún nos sale por las orejas, pero en la vida hay que diferenciar entre tensiones sexuales y tensiones románticas. Puede una venir antes que la otra, pero las dos a la vez no cuando ya estás a punto de poner un cincuenta en tu casillero generalmente los suyo es aprobar el examen práctico. Lo cierto es que me sigue gustando una barbaridad y ya me hubiera encantado que la tensión se hubiera resuelto hace tiempo, ya veríamos si hubiera existido o no segunda temporada para aprobar el teórico.

Comentarios

Entradas populares