Los 40 en ellas.
Es con mucho la mejor edad en la mujer. Cuando mira el calendario y ve que se acerca la fecha se hace un par de preguntas, esto es lo que yo soñaba o aún estoy a tiempo de darle un cambio mientras se mira al espejo desnuda al darse la ducha de la mañana tras una noche de dar vueltas en la cama. Ellas se lo juegan todo en los años anteriores, han puesto en juego su vida en los embarazos y partos, han postergado su éxito profesional y han repetido mañana, mañana, mañana mil veces, pero mañana ha llegado, mañana cumple 40, entrando en pánico. Así las he tenido como compañeras de trabajo en un terreno que era mayoritario de mujeres, por tanto las oía a diario hablando sin filtros en los desayunos o en los periodos de descanso. Tendría que haberlas grabado porque esas cosas nunca se dicen entre maridos y esposas, al menos de forma tan clara. Se dice que la mujer a través del amor llegan al sexo a la inversa que el hombre que comienza por el sexo, pero es en esta edad de los 40 cuando amor y sexo cambia de sentido para ambos. En primer lugar la suma de todas las tareas diarias en estos años apaga el deseo y los horarios aleja el cariño de manera que cuando vuelven a encontrarse ya no se parecen a aquellos jóvenes que comenzaron un día la pareja. Pasa como los vinos que los hay del año, de crianza, de roble, incluso de un año en particular y en eso las de 40 están en su mejor momento, saben lo que tienen y lo que quieren, si se trata de amor lo quieren del bueno sin fecha de caducidad y si es de sexo pues lo quieren con toda la pasión y todo el deseo en las pupilas del hombre. Es una edad curiosa que quizás en el hombre sucede algo después, puede que entre los 45 y 50. Por ejemplo el mayor placer lo encontramos en como lo siente tu pareja, disfrutas viéndola, sintiéndolo, oyendola y no dudas en contar rebaños de ovejitas u otro truco para terminar después que ella. Si es en el amor no perdiendo oportunidad para un regalo que pueden ser rosas o tender tres lavadoras antes que vuelva a casa del trabajo. Ayer le oí comentar a una mujer de rompe y rasga recordar con tristeza y miedo que cumplirá 40 este verano. Le dije que quizás en vez de cambiar de edad debería ser capaz de cambiar de mirada, sin miedo alguno. Quizás no te has dado cuenta que cada día vienen varios hombres a verte. Yo llevo por ejemplo tres años viniendo cada mañana.



Comentarios
Publicar un comentario