Deseable soledad.
Desde hace tiempo la tarde de los domingos la dedico a mi mismo. Un aseo de cuerpo y mente, ropa holgada y cómoda, libro en una mano y teléfono móvil en la otra. Me dedico un rato a contestar a los amigos con tranquilidad sus mensajes o llamadas, pero hago una distinción pues a los amigos los llamo y hablamos, a los conocidos un par de frases escritas. Lo de las redes lo he ido suprimiendo, conmigo los o las influencers lo llevan crudo, aparte que ese título me parece extravagante e inadecuado, pués que tribunal de profesionales les da ese titulo, entrar en la Academia de Ciencias o de Letras al menos tienes que haber escrito muchas tesis y libros porque dar consejos que a fin de cuentas dicen hacer estás influencers necesitas saber y tener experiencia en algo y me da al verlas que deberían llamarse ocurrenciers por supuesto todas subvencionadas. En fin tampoco me interesa sus temas. Está deseable soledad se convierte en un Club bastante ingles, es decir exclusivo. Al menos un divorcio, un par de amantes, hijos, mascotas, alguna incursión en la política, por supuesto un cargo de dirección o responsabilidad y un tema de ocio ocurrente, de calidad, además de un pelín exclusivo ya sea por la temática o intensidad, no vale el ajedrez o coleccionar mariposas. No se admiten abstemios, obispos de cualquier creencia, tampoco extremistas en cualquier tema o religión. Por tanto si usted cumple estos requisitos sea bienvenido a esta soledad deseable y voluntaria.



Comentarios
Publicar un comentario