El primer paso.
Supongo que usted habrá estado solo esperando a embarcar en un avión, tren o autobús. Uno de esos viajes donde te sumas a otras personas que con la cabeza baja leen y leen el billete o tarjeta de embarque como si en cualquier momento el destino o la hora de partida fuera a cambiar por arte de magia. Algo parecido pero sin billete puede sucederte al pisar la calle dejando atrás una puerta cerrada. Siempre es el primer paso el que cuesta, tengas o no destino, incluso lo segundo es mejor muchas veces aunque sea un misterio a partir de ese primer paso. Viajar o huir muchas veces es lo mismo, lo primero es por unos días y el segundo puede ser definitivo o no, depende de la suerte. Yo digo ahora en esta etapa por la que transito que mucho tiene que ver el Karma, antes lo veía como una solemne tontería pero con los años unos dicen que el tiempo nos pone a todos donde merecemos estar, ahora se que es el karma. Existe una fuerza misteriosa como la arcilla del alfarero, todos modelamos con nuestras manos nuestro futuro. Un día cuando ya se han ido de nuestro lado por el simple hecho vital del tiempo y te quedas solo alguien llega y te deja el cacharro que modelaste en todos eso años. A veces algo maravilloso y otras un adefesio. Veo a demasiadas personas solas y es porque las expulsaron a base de normas sociales, morales o religiosas, personas de carácter serio e inmutable, esa cara de Juez como decimos por acá. Por eso es importante poder dar un primer paso en la vida muchas veces, no importa si te pierdes, cierras los ojos y vuelves a comenzar, volver a mojarte las manos y amasar la pella de barro e intentar que salga otra figura, mejor o al menos distinta. Piense en el Karma.



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