Gilda.
Fué la imagen del erotismo para los hombres de su época. Pero en mi país hay un rincón donde Gilda no es nombre de mujer, así se llama un "pincho", una tapa o aperitivo consistente en un palillo que lleva ensartado aceituna, guindilla y una anchoa. Picante por supuesto tan picante como la otra Gilda. Rita estaba para comérsela en un solo bocado, quizás quedaría el palillo o el guante en su caso. Los hombres prefieren las gildas como aperitivo porque comerse más de una sería imposible, para eso existen las mujeres menos picantes. Pero todo esto es ilusión, cuando se cierran las puertas para quedarnos a solas salta una Gilda donde menos se espera y la que aparenta serlo sea insípida o llamarse Gildo, cuidado.



Comentarios
Publicar un comentario