Nuestro GPS.
Ustedes son nosotras estáis perdidos. Frase lapidaria que vengo oyendo de boca de todas las mujeres desde mi bisabuela Isabel, pasando por abuelas, tías abuelas, tías, primas y cualquiera del sexo femenino que por lo visto tienen asociada a su sexo lo de la videncia y premonición. Aunque tuve cuidado de no abrir mi boca y adoptar el papel masculino de que en boca cerrada no entran moscas he de decir que mi madre, una de las primeras feministas nos enseñó por igual a machos y hembras a: cocinar, coser, planchar, lavar, tender y llevar la contabilidad de la casa. Mi madre inventó una especie de Excel pero en vez de carpetas utilizaba sobres de carta cada uno con una palabra, ropa, casa, comida, colegios, imprevistos y ahorro. Los sobres los metía en una caja de caudales que siempre estaba abierta. Mi padre llegaba a primeros de mes con su nómina en la mano y se la daba a mi madre que repartía los billetes en los sobres. Todos alrededor de la mesa aprendimos a ganar y gastar dinero. Por eso cuando yo volvía a escuchar esa frase que sin una mujer los hombres éramos una especie de tontos de baba caída me daba un ataque. Las mujeres nos son un GPS para nosotros, una agenda creo que si, pero el teléfono móvil le ha liberado de esa carga, aunque todas tienen esa agenda instalada en el ADN sobre todo de las cosas que deben olvidarse pero jamás olvidan....te acuerdas que hace diecisiete años me dijiste.... Imposible que nos acordemos. Los hombres como el Windows nos actualizamos constantemente y de cinco años para atrás todo fue a la papelera de reciclaje. Cuando alguien dice la obviedad de que hemos cambiado mucho, solo constata una evidencia y es que envejecemos todos, aquel joven calenturiento que le gustaban todas las mujeres sigue siendo por dentro igual pero por fuera ya no es el mismo. Una vez aclarado que no somos inútiles ni perros abandonados es cierto y pongo mi mano en el fuego que las mujeres traen de fabrica un sexto sentido para detectar falsedades, para ver cambios imperceptibles, recuerdan frases para siempre y eso tiene utilidad. Pero cuando se les llena la memoria RAM de tanto llevar cosas instaladas en su escritorio, es entonces cuando necesitan del GPS masculino. Porque resulta que nosotros, los hombres, averiguamos con el tiempo y la experiencia experiencia que traemos de fabrica algún programita muy útil que es el olvido y el detectar la realidad diaria, es de pocos megas, un pequeño GPS, una brújula por la que decimos a nuestras mujeres, mira eso que dices no es así, pero incluso si fuera asi ya no importa, no nos interesa y lo que debes hacer es esto otro. Para eso servimos los hombres, deshollinamos esa super memoria, limpiamos como hacía mi padre cuando se descarrilaba mi tren de juguete él ponía la maquina y los vagones de nuevo sobre las vías. Todo ello con paciencia y amor. Ambos somos tremendamente distintos, vemos la vida en colores y matices distinto, pero sentimos igual. Ese es el gran descubrimiento que os estáis llevando las mujeres hoy, que hayamos podido ser capaces de hablar por fin. Desobedecer las órdenes de todas las mujeres que nos enseñaron desde niño "los hombres no lloran, los hombres deben ser fuertes, no seas débil, mis hermanas se llevaban todos los besos y caricias", solo se nos permitía cuando estábamos enfermos, entonces todo era cariño, será por eso que nos ponemos a morir con un simple resfriado, para ser débil unos días al menos. Bienvenidos todos los cambios. Todos somos el GPS de alguien.



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