Enredos y cuernos.
Es difícil hoy ponerle los cuernos a alguien, primero porque casi la mitad de los que viven juntos no están casados por alguna religión ni por ningún documento civil, según la última estadística el 45% de los niños que nacen son hijos de solteros. Cómo se articula pues esto de ser infiel, en primer lugar, existía algún pacto, acuerdo o compromiso de exclusividad sexual y si lo había era con persona de distinto sexo, del mismo, no sabe no contesta....hay compromiso de exclusividad emocional también o una cosa si y la otra no. Porque a quién se es infiel me pregunto, si a la persona que es la pareja o ante uno mismo si es que se comprometió públicamente a eso. Sería mejor hablar de lealtad me pregunto también?. Tendría que volver a lo mismo, si la lealtad es al compromiso salvo pacto entre los dos como hacen las parejas abiertas. Si nunca se ha hablado y pactado entre dos personas este tema pues me temo que nadie le pone los cuernos a nadie. Estamos en la era del no compromiso, de aquello que decíamos antes, que ojos que no ven, corazón que no siente es lo que se lleva. En mis años mozos aún sucedía que en algún entierro de un señor de dinero y posicion apareciera otra esposa aparte de la oficial con otro monton de niños pidiendo ocupar el mismo sitio de la titular que tenía los papeles en regla. Aparte del escándalo, de los ataques de histeria y llantos se veían caras pálidas de otros señores con idéntica situación. Los amantes y las amantes eran temas que se tomaban en serio, estaba en juego el dinero y propiedades, la gente se preguntaba como era posible querer a dos personas, figúrense si en esos años alguien hubiera explicado lo del género fluido o las parejas abiertas, hasta el sacerdote se desmayaría. Obviamente cuando en una pareja aparece un tercero en escena con ganas de quedarse, tarde o temprano se debe solucionar el tema eligiendo a quien sea y por supuesto explicándoselo al que se queda excluido. Pienso que lo que define hoy la infidelidad ya no es el sexo ya sea una vez o varias, para mi ser infiel es no ser leal a otra persona con quien se hemos comprometido un proyecto de vida. El engaño es a uno mismo. Hasta los cuernos ya son de otra época.



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