Imagino.
A veces tú pensamiento se enreda dentro de tu mente y es de tal intensidad que cuando se trata de alguien, te atrae con tal pasión que te enamoras de lo que sueñas con esa persona y no con la persona en si. Es lo que desearías vivir a su lado sin que ni siquiera ella participe de esos deseos. De ellos derivan los desengaños y desamores puesto que esa persona es ajena a tus sueños. Es sin embargo cuando por una mirada, por un gesto, por un roce de sus manos un arcoiris dentro de una sonrisa te descubre que los sueños son compartidos y ya es otra cosa.



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